Por primera vez en los 68 años de los premios, un álbum íntegramente en español se alzó con el máximo galardón
Revista del Domingo.- La noche del 1 de febrero de 2026 quedará grabada en los libros de historia de la música. Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny, rompió el "techo de cristal" de la Academia de la Grabación al llevarse tres gramófonos dorados, consolidando un dominio que trasciende idiomas y fronteras.
Por primera vez en 68 años, un álbum íntegramente en español se alzó con el máximo galardón: Álbum del Año. Al recibir el premio de manos de Harry Styles, un Bad Bunny visiblemente emocionado recordó que Puerto Rico es "mucho más grande que 100 por 35".
Este triunfo no es solo para Benito, sino para toda la música latina. Superar a gigantes de la industria anglosajona en la categoría reina valida que el español ya no es un "nicho", sino el motor de la cultura popular contemporánea.
"Debí Tirar Más Fotos" también dominó su terreno natural. En esta categoría, el boricua reafirmó por qué es el referente absoluto del género, superando a otros grandes exponentes y demostrando una madurez sonora que mezcla lo experimental con las raíces de la isla.
Con el tema "EoO", Bad Bunny se llevó su tercer premio de la jornada. Esta victoria subraya la versatilidad del álbum, que no se limitó al reggaetón o al trap, sino que exploró sonidos que resonaron con la crítica especializada a nivel mundial.
Más allá de los premios, Bad Bunny utilizó el escenario global para lanzar un contundente mensaje social contra el ICE y en defensa de la humanidad de los inmigrantes, recordándole al mundo que "lo único más poderoso que el odio es el amor".
Con este triplete, y especialmente con el histórico AOTY (Album of the Year), Bad Bunny llega a su próxima cita -el show del medio tiempo del Super Bowl- no solo como una estrella (aunque eso no le guste a todo el mundo), sino como una leyenda viva que ha puesto al mundo entero a hablar su mismo idioma.
El Universal