La pérdida de peso tiene consecuencias evidentes en nuestro rostro, puede dar lugar a un aspecto hundido y arrugas más marcadas
Revista del Domingo.- La
pérdida de peso puede ser un cambio positivo, dependiendo de la situación. Si bien adelgazar es un éxito para la salud y el bienestar, a menudo pasamos por alto cómo afecta nuestra apariencia facial. Nuestra cara, desde la piel hasta el hueso, es un lienzo que
refleja nuestra vitalidad.
Los expertos en medicina estética, explican que la cara está compuesta por varia capas, la piel, almohadillas grasas y hueso. Con el envejecimiento, perdemos grasa, especialmente la profunda, y nuestros huesos se vuelven más pequeños. Sin embargo, la piel y la faja que la rodea tienden a expandirse, lo que puede provocar flacidez y un aspecto "caído".
La pérdida de peso tiene consecuencias evidentes en nuestro rostro:
- Marcación Ósea: Los huesos se vuelven más prominentes, especialmente alrededor de los surcos nasogenianos y las líneas de marioneta.
- Flacidez Cutánea: La piel, especialmente en las mejillas y el cuello, puede volverse más laxa.
- Efecto "Cara Chupada": La pérdida de grasa puede dar lugar a un aspecto hundido y arrugas más marcadas.
Cuidados y Tratamientos
Para mantener un rostro saludable después de perder peso, considera lo siguiente:
Rutina de cuidado de la piel:
- Hidratación diaria.
- Protección solar para prevenir el daño cutáneo.
Nutrición equilibrada:
- Una dieta rica en nutrientes es esencial para la salud de la piel y la regeneración celular.
Tratamientos estéticos no invasivos:
- Relleno de Ácido Hialurónico: Restaura volúmenes perdidos sin añadir peso.
- Bioestimulación con Luz o Láser: Mejora la calidad de la piel.
- Vitaminas o Bioestimuladores: Redensifican la piel.
. Enfoque Holístico:
- Respetar la anatomía única de cada persona.
- Realzar la belleza natural sin transformaciones radicales.
La pérdida de peso afecta nuestro rostro, pero con cuidados adecuados y tratamientos personalizados, podemos mantener una apariencia saludable y radiante.