"No se trata de permanencia forzada. Tampoco de venganza. La historia ha mostrado, en demasiados países, que la venganza destruye más de lo que resuelve. El tiempo transcurrido desde el 3 de enero debe leerse como tiempo de reflexión, de calmar las pasiones, de reducción del miedo", aseveró.
Además, León añadió que la sociedad venezolana tiene todo el derecho de exigir que se avance en ese proceso, advirtiendo que la "dirección correcta" no es saltarse la negociación sino "construirla".