"Quiero hacer referencia a las crecientes ilegales amenazas proferidas por el gobierno de los Estados Unidos de América contra la República Bolivariana de Venezuela. Como ustedes seguramente habrán podido observar, desde mediados del mes de agosto del corriente año, el presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, ha venido ejecutando una campaña de hostigamiento y amenaza contra Venezuela", dice el comunicado. Agrega que este hecho "pone en claro peligro la paz, la seguridad y la estabilidad regional e internacional'.
Detalló que "como parte de esa campaña han sido desplegados en la región del Caribe diversos activos militares estadounidenses, incluyendo más de 14 buques de guerra y 15.000 efectivos".
Dice que, "además, autoridades estadounidenses han realizado más de 20 bombardeos contra pequeñas embarcaciones, dando como resultado el asesinato extrajudicial de más de 80 personas".
Denuncia que "en todos estos meses han sido constantes y reiteradas las amenazas expresas de uso de la fuerza contra el territorio venezolano por parte del gobierno estadounidense, lo cual vulnera flagrantemente la Carta de la ONU y otros instrumentos del derecho internacional".
Remarca que en este contexto, "Venezuela denuncia formalmente ante esta instancia que el gobierno de los Estados Unidos de América pretende apoderarse de las vastas reservas de petróleo del país, una de las más grandes del planeta, por medio del uso de la fuerza militar letal contra el territorio, el pueblo y las instituciones del país".
Alerta que "esta pretensión no solo contraría las disposiciones que rigen la convivencia pacífica entre las naciones, sino que además pone en grave peligro la estabilidad de la producción petrolera venezolana y el mercado mundial".
Recuerda que "el mundo conoce muy bien las lesivas consecuencias generadas en otros grandes países petroleros a partir de intervenciones militares de los Estados Unidos de América y sus aliados".
Afirma que "Venezuela se mantendrá firme en la defensa de sus recursos naturales, energéticos y no sucumbirá a ningún tipo de chantaje o amenaza".
Finalmente, el presidente espera de las autoridades de la OPEP y OPEP + "contar con sus mejores esfuerzos para contribuir a detener esta agresión que se gesta con cada vez más fuerza y amenaza seriamente los equilibrios del mercado energético internacional, tanto para los países productores como para los consumidores".
Y solicita que "la copia de esta misiva sea distribuida entre los países miembros de nuestra organización y del mecanismo OPEP Plus y convocar a una unión productiva soberana sin perturbaciones externas".