El jefe de Estado aseguró que "el pueblo de Venezuela libertario, soberano, ha luchado, con nosotros al lado, por libertad no por cadenas. Ese pueblo debe decidir libre, completamente libre de quienes codician petróleos, o la servidumbre de los pueblos".
Y agregó: "Esas acciones no dejan sino heridas en los pueblos que duran por generaciones. He visto bloqueos económicos que buscando su esclavitud condenan a pueblos enteros al hambre buscando su esclavitud y ponerlos de rodillas; he visto que han dejado millones de muertos, incluidos centenares de miles de niños, mujeres y ancianos. Ha llevado a Gobiernos colombianos a cometer crímenes internacionales, a bombardear territorios extranjeros, a traer instrumentos de espionaje ilegales, a asesinar fuera de nuestro territorio, a apoyar golpes de Estado en los países vecinos y en el propio".
Aseguró que los problemas en América Latina los debe resolver América Latina, "nuestra relación con el mundo debe ser en pie de hermandad y en pie de dignidad e igualdad".
Asimismo, insistió: "No me exijan que ayude a bloquear a un pueblo hermano con el hambre, que será nuestra propia hambre, no me exijan que permita que el suelo colombiano se use para matar al pueblo hermano, que será nuestra propia muerte. Jamás en un demócrata y en un progresista pueden encontrar la mas mínima disposición a ser el Caín de la historia, el Caín de América".
Afirmó que "mi papel no es condenar a Colombia y América del sur y el Caribe a la sangre, sino a la Vida. El esfuerzo de Colombia, si es invitada por el pueblo venezolano, es ayudar a que el pueblo de Bolívar pueda expresarse libre y soberanamente", finalizó el mandatario.