El fuerte aguacero causó estragos generalizados en los municipios Iribarren y Palavecino, dejando a su paso múltiples vías obstruidas y fallas eléctricas críticas que afectarán especialmente a la zona norte de la ciudad desde tempranas horas de la mañana.
La precipitación provocó la caída de numerosos árboles de gran tamaño sobre el asfalto, interrumpiendo por completo el flujo vehicular en arterias viales de alto tránsito como las avenidas Lara, Venezuela, Vargas, Los Leones y Libertador.
En la urbanización Patarata, el desplome de la vegetación derribó líneas de alta tensión, dejando sin suministro eléctrico a varios sectores.