"Nuestra meta va más allá con la firma de otros importantes acuerdos que incluyen a grandes empresas como Chevron, Repsol Eni, Shell, BP, entre otros. Queremos ser una potencia energética", señaló.
Asimismo, explicó que, tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril, el país puede recibir 209.335 millones de dólares en virtud del convenio.
"En términos concretos, esto significa que por cada barril producido y vendido, cerca de 19 dólares ingresan directamente a nuestro país", indicó.
La iniciativa contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos y ocho bloques verdes en la Faja Petrolífera del Orinoco - una zona que abarca más de 55.000 kilómetros cuadrados ubicada en el este y centro-este del país-, con regalías mínimas de 16 % e impuesto sobre la renta del 34 %, lo que, consideró, permitirá apalancar la recuperación económica del país.
Igualmente, agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, por su esfuerzo para lograr este acuerdo.
"Pero hay algo que debe quedar absolutamente claro, Venezuela conserva la propiedad y la soberanía sobre sus recursos", recalcó la mandataria encargada, tras defender que en este acuerdo "cada parte aporta aquello que puede hacer mejor".