Cabello, explicó las razones del procedimiento: "Cumplidos los protocolos de seguridad y por el riesgo que representaba para obras cercanas, se decidió derribarlo de manera controlada".
Asimismo, detalló que se uso de tecnología y personal especializado de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. "Arriba tenemos los drones que están viendo toda la ejecución del proceso según los cálculos que hicieron los expertos de la Dirección de Armas y Explosivos. Ahí tenemos equipos de perros que están listos para entrar, a ver si queda algún tipo de explosivo que no haya sido detonado", afirmó.
Durante las labores se incluyó equipamiento de última generación para resguardar la integridad de los funcionarios y animales de apoyo. "Hoy probamos acá con un perro robot que revisa gas explosivo y cuerpos al mismo tiempo; entra el perro robot para aliviarle la carga a los perros y no ponerlos en peligro ni a nuestra gente", destacó.