"Nuestras costas y cuerpos de agua no son depósitos de residuos. Verter desechos sólidos, líquidos o cualquier sustancia contaminante en el mar o en espacios naturales es una actividad ilícita que conlleva sanciones que van desde multas hasta procesos penales, así como la obligación de restaurar los espacios afectados", señaló el ministerio en el comunicado oficial.
La institución precisó que existen vertederos controlados y espacios debidamente autorizados para el desecho de materiales, los cuales deben ser utilizados de manera obligatoria por los actores públicos y privados.
Con el objetivo de garantizar la protección del ecosistema, el organismo puso a disposición de la ciudadanía diversos canales para reportar delitos ambientales. Asmismo, reiteró su compromiso con la gestión ambiental responsable y el trabajo conjunto para asegurar un futuro sostenible, recordando que la preservación de los recursos naturales.