Relató que el 24 de junio era día festivo, su esposo había salido a hacer unas compras, porque ella se sentía mal. Después de subir, empezó a temblar mucho. "No lo puedo explicar. Nos dimos cuenta de que no había manera de salir. Lo que hicimos fue que nos abrazamos los tres y empezamos a caer", mencionó.
Dijo que estaban en su piso, en ese momento, sintieron como se derrumbó el edificio. "Caímos de un piso diez… hasta la planta. Él cayó debajo, mi bebé en el medio y yo caí arriba. Cuando empezamos a caer él me dijo: ‘Gaby, no puedo creer que nos vamos a morir así", expresó.
Gabriela Cisneros con lágrimas, dijo que al ir cayendo su esposo repetía: "Te amo mucho, gracias por todo’. Al bebé le decía que lo amaba". “Yo sentí que tenía los pies afuera y le dije: ‘Samuel, creo que puedo salir. Si me ayudas a patear, yo creo que puedo salir. Él empezó a patear, a patear durísimo. Me ayudó mucho… ahí murió.
Dijo que su hijo tenía su cara cubierta, aún así, podía ver que respiraba por el movimiento de la barriguita. "Excavé alrededor de su cabeza para poderlo sacar (…) Llegó mi cuñado, buscó gente y lograron sacarnos. No sabía la magnitud de lo que había pasado. Cuando salí y vi los edificios caídos… fue un impacto muy grande”, manifestó.
Gabriela contó que la atendieron en La Guaira, luego fue llevada a Caracas, donde en una clínica fue operada. “Gracias a Dios no presenté fracturas”.
“Dentro de todo estamos bien. Hemos ido recuperándonos. El edificio se derrumbó por completo… pude salir con mi bebé. Eso me da fuerzas para salir adelante”, aseveró.
Finalmente, Gabriela dedicó unas palabras a Samuel, a quien le agradece haberle dejado el mejor regalo: su bebé. “Fueron seis años valiosos para mí. Gracias por el amor a la familia. Te amaré siempre”.