Equipos de Francia y Estados Unidos lograron conseguir entre los restos de un edificio colapsado en Caraballeda a las víctimas
País.- El doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que devastaron el norte de Venezuela dejaron grandes secuelas en la población, sin embargo, las personas mantienen la esperanza de conseguir vida debajo de los escombros. Así sucedió durante un operativo de rescate que logró un hallazgo y renovó por completo la fe en La Guaira, una de las zonas más golpeadas por la catástrofe.
Equipos de Francia y Estados Unidos lograron conseguir entre los restos de un edificio colapsado en Caraballeda a un niño y su padre. Las labores de búsqueda duraron varias horas, pero, eso le permitió abrir un espacio entre los enormes bloques de hormigón y estructuras derrumbadas, así poder extraer a las víctimas.
En primer lugar, los rescatistas lograron sacar al menor, luego procedieron con su padre, ambos conscientes aunque con evidentes signos de agotamiento tras permanecer atrapados desde el inicio de la emergencia.
De inmediato, los equipos médicos atendieron a las personas. El niño cubierto de polvo presentaba una lesión visible en una rodilla y le vendaron una mano. Ambos, recibieron atención inmediata con fluidos intravenosos y fueron trasladados en camilla hasta una ambulancia que esperaba a pocos metros del lugar.
Los especialistas recordaron que las primeras 48 a 72 horas suelen ser determinantes para encontrar personas con vida después de un terremoto, también señalan que algunos sobrevivientes pueden resistir durante más tiempo cuando logran acceder a pequeñas bolsas de aire y disponen de agua.