Es una jornada de reconocimiento nacional y gratitud hacia quienes dedican su vida a cuidar la salud de otros
Opinión.- El día 10 de marzo es el Día Nacional del Médico Venezolano, y lo escribo en mayúscula.Es una jornada de reconocimiento nacional y gratitud hacia quienes dedican su vida a cuidar la salud de otros. Se celebra su vocación, esfuerzo, sacrificio y compromiso ético, recuerda la importancia de la ciencia, la formación médica y la humanidad; sirve para visibilizar las condiciones en que trabajan, no solo los médicos sino también todo el personal de salud. Es también una oportunidad para reafirmar la solidaridad con pacientes y profesionales, impulsar mejoras en el sistema de salud y valorar la labor humana detrás de cada diagnóstico y tratamiento.
Eso hemos hecho desde la Asamblea Nacional durante todos estos años: exigir mejoras en la infraestructura, mejoras salariales, de condiciones laborales, de suministro de insumos y material médico quirúrgico.
Se celebra el 10 de marzo en honor al nacimiento del Dr. José María Vargas, nacido ese mismo día de 1786, médico, académico y político venezolano, ilustre venezolano. Vargas fue un pionero de la medicina en aquella Venezuela diezmada por muchas enfermedades; cirujano; rector de la Universidad Central y, luego, presidente de la República. Su figura simboliza la vocación científica y el servicio público de la profesión médica en el país. Por eso, esa fecha se adoptó para reconocer a los médicos venezolanos. Se celebra desde 1955 por decisión de la Federación Médica Venezolana. Fue una figura clave, dedicado a la medicina y la política venezolana del siglo XIX (se pueden ejercer las dos al mismo tiempo en favor de la humanidad).
Fue pionero en oftalmología en Venezuela; conocido por introducir técnicas quirúrgicas y cuidados oftalmológicos modernos para la época. Desempeñó cargos académicos relevantes, entre ellos la rectoría de la Universidad Central de Venezuela donde impulsó la renovación y profesionalización de la enseñanza médica y científica, creador de cátedras para la enseñanza.
Su prestigio académico lo llevó al ámbito público. En 1835 fue elegido primer presidente civil de la República. Su gobierno, civil y moderado, se enfrentó a presiones militares y facciones políticas; fue temporalmente depuesto en la llamada Revolución de las Reformas, aunque su figura siguió siendo respetada. Hoy es símbolo de la vocación científica, la educación y el servicio público.
Ahora bien, además de resaltar este hecho histórico, esta fecha sirve para también recordar que la salud en Venezuela se encuentra aún en terapia intensiva. Reconocemos que las sanciones económicas aplicadas al país acentuaron la crisis, pero el Estado venezolano no puede esquivar su responsabilidad en esta crisis con el fenómeno de la corrupción. Durante estos 26 años son muchos los casos de corrupción que se han denunciado en el sector salud, como en otros sectores. Dinero que ha podido parar en hospitales y ambulatorios que fueron desviados para otros fines.
Reconocemos el esfuerzo que se ha podido hacer en materia de salud, pero el deterioro de la infraestructura hospitalaria, escasez crónica de suministros, equipos inoperativos y fuga de talento humano fue tan marcada que ha sido difícil superar. Podemos afirmar —con responsabilidad— que hoy no hay en Venezuela salud pública gratuita. Hoy el venezolanos está forzado a cubrir gastos de salud de su bolsillo, con apoyo de familiares, amigos y hasta de la propia comunidad.
De manera general, podemos decir que en su mayoría la red hospitalaria es precaria, especialmente en buena parte del interior del país. Hay graves fallas eléctricas, de agua y escasez de medicamentos esenciales. En el área de imagenología es terrible esta situación.
La Federación Médica de Venezuela informó la salida de, al menos, 42.000 trabajadores sanitarios. Una cifra no refutada por el gobierno nacional. Enfermedades como la malaria, el dengue, el zika y la tuberculosis —que han aumentado las tasas de mortalidad infantil y materna— nos afectan gravemente. Se han debido informar con el Boletín Epidemiológico y este no se ha publicado.
La salud en Venezuela funciona bajo las mismas premisas de incertidumbre económica que hay en el país, aunado a la falta de datos epidemiológicos oficiales agrava la atención a las necesidades sanitarias prioritarias. Aspiramos que todo ello se resuelva con la nueva expectativa que se ha creado por la venta del petróleo, oro y los nuevos ingresos fiscales.
Feliz Día del Médico a todos mis colegas. Seguiremos buscando soluciones a los problemas del sector.
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