Opinión

En Armonía Fetal: Los doce sentidos del bebé intrauterino (II)

Además de la función auditiva del oído, este contiene estructuras que proporcionan el sentido del equilibrio, crucial para movernos con comodidad y seguridad en el útero y más adelante en el mundo
12 de marzo de 2026
Opinión.-  El oído es clave para el aprendizaje y el uso del lenguaje, para la educación tradicional, la apreciación musical y el desarrollo de las relaciones sociales, y facilita la resolución de muchos tipos de problemas cotidianos.

Muchos expertos coinciden en que el oído está prácticamente completo y tiene sus conexiones básicas con el cerebro a las veinticuatro semanas. En este sentido, existen sobradas razones para pensar que los bebés son receptivos a sonidos y vibraciones hasta diez semanas antes.

Dato importante. Alfred Tomatis, pionero otorrinolaringólogo francés, enfatizó la diferencia entre oír, que es pasivo, y escuchar, que es activo. Escuchar, señaló, es un uso avanzado de la audición porque es enfocado y motivador, y conduce a una mayor estimulación y desarrollo.

Escuchar es integrador y se asocia con el aprendizaje y las experiencias sociales. El atractivo de la voz materna desempeña un papel clave en la transición del feto de la audición pasiva a la escucha activa. Para un bebé en el útero, la voz de la madre tiene la ventaja especial de viajar no solo por el aire, sino también por un canal más profundo, a través de la carne y los huesos, desde su cuerpo hasta el del bebé.

Además de la función auditiva del oído, este contiene estructuras que proporcionan el sentido del equilibrio, crucial para movernos con comodidad y seguridad en el útero y más adelante en el mundo.

Dentro de los sentidos químicos tenemos, primeramente: El gusto y el olfato. En el útero, después del comienzo de la deglución aproximadamente a la decimotercera semana, el líquido amniótico baña las células receptoras de los sistemas del gusto y del olfato, ubicadas una junto a la otra en el techo de las fosas nasales.

Esto permite que los bebés aprendan las señales olfativas y gustativas de la madre desde las primeras etapas de la gestación. En el líquido amniótico se encuentra una gran variedad de sabores, incluyendo ácidos láctico, pirúvico y cítrico, creatinina, pequeñas cantidades de urea, aminoácidos, proteínas y sales: ¡una mezcla que se amplía constantemente para incluir lo que la madre come y bebe.

Más de cien compuestos olorosos del líquido amniótico llegan al bebé a través de la placenta y la sangre que fluye por los capilares de la mucosa nasal.

Los recién nacidos llegan al mundo preparados para reconocer el sabor y el olor de los pechos de su madre, una de las razones por las que pueden llegar al pecho sin ayuda, siempre y cuando no se les hayan lavado ni perfumado los pechos y por la misma razón, los bebés no están preparados en el útero para las fórmulas de leche de vaca.

Gonzalo Medina Aveledo PhD Ciencias Médicas
Médico Obstetra
Investigador de las emociones maternas
Ig. @armoniafetal
Sigue la información minuto a minuto en nuestro Telegram Instagram Facebook Twitter ¡La noticia en tus manos!
VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Editoría de Notitarde