Isabel Vidal de Tenreiro: Buena Nueva: ¿Dios bautizado?
En Él no había pecado alguno: por eso San Juan Bautista se opone
Opinión.- San Juan Bautista bautizaba en el Jordán. Pero el Bautismo de Juan era un bautismo de conversión, que no es el mismo que nosotros recibimos.
¿Qué hace el Hijo de Dios en la ribera del Jordán, como cualquier otro de los que se estaban convirtiendo? San Juan Bautista le discute: “Soy yo quien debe ser bautizado por Ti, ¿y Tú vienes a que yo te bautice?” (Mt. 3, 13-17). Pero Jesús en el Jordán nos estaba representando a cada uno de nosotros, pecadores todos.
En Él no había pecado alguno: por eso San Juan Bautista se opone. En el Jordán el Hijo quiso presentarle al Padre los pecados del mundo y asumirlos. Él ¡Todo un Dios, en Quien no hay pecado alguno, se pone en lugar de la humanidad pecadora!
En la Cruz, El toma sobre sí los pecados del mundo y nos redime de ellos. Y cuando San Juan Bautista ve a Jesús acercarse, lo reconoce como el cordero que sustituiría al cordero sacrificado en cada cena de Pascua, y dice esto de Él: “Ahí viene el cordero de Dios, el que carga con el pecado del mundo” (Jn. 1, 29).
Jesús desea mostrarnos el sentido y la necesidad del arrepentimiento. En eso consistía el Bautismo de Juan: arrepentirse de los pecados primero. Luego el agua venía a confirmar ese arrepentimiento.
Y al entrar Cristo a las aguas del Jordán, le dio ese significado especial al agua. De allí que el agua sea la materia del Sacramento del Bautismo, que además es mucho más que el Bautismo del Jordán. Pues Juan Bautista dice: “Yo los bautizo con agua, pero ya viene el que es más poderoso que yo… El los bautizará con el Espíritu Santo” (Lc. 3, 16).
En el Sacramento del Bautismo, el ser humano recibe la vida de Dios que es la Gracia, la cual borra el Pecado Original. Por este Bautismo Sacramento, somos hechos hijos de Dios y pasamos a formar parte de la Iglesia que Cristo desarrolló.
Esta Fiesta nos invita a reconocernos pecadores y, como cuentos, a arrepentirnos, y renovar esa vida de Dios que un día recibimos en nuestro Bautismo. Que así sea.