Opinión
Édgard Romero Nava: El petróleo de Venezuela es de la nación y de quien lo pague
En contraste, los territorios colonizados por potencias anglosajonas conservaron un régimen distinto: la propiedad del subsuelo corresponde al dueño de la superficie
8 de enero de 2026
Opinión.- Llama la atención el nivel de desinformación que persiste en amplios sectores de la opinión pública sobre la propiedad y gestión de los recursos naturales de Venezuela, particularmente del petróleo.

El origen jurídico de dicha propiedad se remonta a la época colonial. La Corona española se establecía, mediante decretos reales, que las minas y los recursos del subsuelo pertenecían al Reino. Este principio fue posteriormente adoptado por el Libertador Simón Bolívar e incorporado a las leyes de los países recién emancipados del dominio español.

En contraste, los territorios colonizados por potencias anglosajonas conservaron un régimen distinto: la propiedad del subsuelo corresponde al dueño de la superficie. Venezuela, en cambio, heredó y mantuvo el principio según el cual todos los recursos del subsuelo —mineros y petroleros— son propiedad del Estado y deben beneficiarios a la nación en su conjunto.

Durante gran parte del siglo XX, la administración de estos recursos se realizó mediante un sistema de concesiones otorgadas por períodos de 20 o 30 años. Las empresas concesionarias explotaban los yacimientos a cambio del pago de regalías por volumen extraído, además del impuesto sobre la renta, que llegó a representar hasta más del 50% de las ganancias.

Este esquema permitió que Venezuela se enriqueciera sin asumir riesgos financieros ni realizar desembolsos de capital. Gracias a esos ingresos, el país logró, incluso, pagar la totalidad de su deuda externa durante los Gobiernos de Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez.

En 1975, tras el aumento del precio del petróleo de 2 a 12 dólares por barril durante la primera presidencia de Carlos Andrés Pérez, se optó por adelantar el vencimiento natural de las concesiones —previsto para 1983— y proceder a la nacionalización de la industria petrolera. Para ello se indemnizó a las empresas transnacionales y se creó Petróleos de Venezuela, SA (Pdvsa).

Pdvsa no solo recibió los activos físicos, sino también un valioso capital humano: técnicos y profesionales venezolanos formados bajo estándares internacionales, quienes operaron exitosamente la Industria Petrolera, Petroquímica y del Carbón (IPPC). Este esfuerzo fue fortalecido con investigación y desarrollo tecnológico a través de su filial INTEVEP.

Pdvsa, para garantizar su colocación, realizó importantes inversiones en refinación en el exterior.
En nuestro territorio llegó a producir hasta 3,5 millones de barriles diarios.

Posteriormente, con la certificación de las enormes reservas de la Faja Petrolífera del Orinoco, se evidencia la necesidad de cuantiosas inversiones y tecnologías de punta, dada la complejidad de los crudos pesados ​​y extrapesados.

Venezuela no contaba con los recursos tecnológicos y financieros necesarios, por lo que se tomó la acertada decisión de impulsar la llamada Apertura Petrolera e invitar a participar a empresas petroleras de todo el mundo.

En este proceso participan de forma transparente 58 empresas de 14 países.

Como resultado, se firmaron asociaciones estratégicas y se construyeron mejoresadores para hacer comercializable el crudo pesado.

Sin embargo, durante el Gobierno del presidente Hugo Chávez, se modificaron las reglas del juego y el Estado asumió el control mayoritario de todas las operaciones, en algunos casos sin la correspondiente compensación.

Hoy la realidad es contundente: el petróleo ha sido, es y seguirá siendo propiedad de Venezuela, pero su explotación requiere recursos propios o internacionales, bajo condiciones claras, respetando las regalías y los ingresos que legítimamente corresponden a la nación.

Actualmente, el país produce apenas una tercera parte de lo que producía hace algunos años y se ve obligado a vender su petróleo con descuentos que alcanzan hasta el 40% del precio internacional.

Venezuela necesita producir, vender y cobrar lo que le corresponde.
El petróleo es de la nación, pero, una vez comercializado, es del comprador que lo paga.

@eromeronava
Sigue la información minuto a minuto en nuestro Telegram Instagram Facebook Twitter ¡La noticia en tus manos!
VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Édgard Romero Nava