Buena Nueva: Perdonar para ser perdonados
Opinión

Buena Nueva: Perdonar para ser perdonados

Cuando nos sea difícil perdonar una ofensa, o a una persona en particular, pidamos a Dios la gracia del perdón, pensando en esa ofensa o en esa persona cada vez que rezamos esa frase en el Padre Nuestro
12 de septiembre de 2026
Opinión.- Pedir a Dios la gracia del perdón y seremos perdonados, así como perdonamos a los que nos ofenden, como rezamos en el Padre Nuestro.
En el Evangelio, Jesús nuestro Señor nos invita y, más que invitarnos, nos obliga a perdonar. Pero… ¡es que no puedo perdonar! ¿Cómo hacer para perdonar? ¿Cómo perdonar, si tenemos resentimiento, deseo de desquite, retaliación e inclusive venganza?
 
Dios nunca nos pide imposibles. Y si nos está pidiendo perdonar, es porque podemos hacerlo. Y podemos perdonar, porque Él nos da la gracia para hacerlo.

Recordemos algunas instrucciones de Jesús sobre el perdón. Pedro le pregunta: “Señor, ¿hasta siete veces?”. Y Jesús le responde con aquella multiplicación (70 x 7), que es una expresión oriental que equivale a decir “siempre”: “No sólo hasta siete, sino setenta veces siete” (Mt. 18, 21-35).
El Señor nos perdona cuantas veces sea necesario... si nos arrepentimos. Y Jesús nos cuenta una parábola para demostrarnos que Él nos perdona mucho, porque muchos son nuestros pecados. Y a nosotros nos toca perdonar muy poco. La parábola del siervo despiadado, a quien el amo le perdonó una deuda inmensa y éste, enseguida de haber recibido la condonación de su deuda, casi mata a un deudor suyo que le debía una cantidad muy pequeña.
Al enterarse el amo de la barbaridad que hizo el deudor perdonado con su pequeño deudor, lo apresó hasta que pagara el último centavo de la deuda que le había perdonado antes. Y remata Jesús su parábola así: “Lo mismo hará mi Padre Celestial con ustedes si cada cual no perdona de corazón a su hermano”.
 
Así como perdonemos... o dejemos de perdonar, así nos perdonará Dios nuestras deudas con Él. Y no lo dijo Jesús en ese momento, sino que nos lo ha puesto a repetir cada vez que rezamos el Padre Nuestro: Perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden (Mt. 6, 12-14).
Estamos amarrados: si perdonamos mucho, mucho se nos perdonará; si perdonamos siempre, siempre se nos perdonará. Pero si perdonamos poco, poco se nos perdonará. Y si no perdonamos… no se nos perdonará.
 
Cuando nos sea difícil perdonar una ofensa, o a una persona en particular, pidamos a Dios la gracia del perdón, pensando en esa ofensa o en esa persona cada vez que rezamos esa frase en el Padre Nuestro.  
Sigue la información minuto a minuto en nuestro Telegram Instagram Facebook Twitter ¡La noticia en tus manos!
VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Isabel Vidal de Tenreiro