En la salud mental mejora el estado de ánimo, reduce la ansiedad y el estrés al inducir cambios químicos y estructurales en el cerebro
Opinión.- El ejercicio es beneficioso para la salud física y mental; reduce el riesgo de padecer (ENT) que son enfermedades no transmisibles como: hipertensión arterial, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular (ictus), diabetes mellitus, insuficiencia cardiaca, cáncer, entre otras. Se define como cualquier movimiento corporal producido por el sistema locomotor, por contracción y relajación de la musculatura, que supone consumo de energía. Es planificado (tiene un propósito), es estructurado (sigue una rutina o serie de pasos) y es repetitivo (se hace de forma constante varias veces por semana).
El ejercicio físico de intensidad moderada, disminuye la resistencia a la insulina de los tejidos periféricos, mejorando la captación de glucosa por el músculo esquelético y disminuye la hiperglucemia después de comer (controlando los niveles de glucosa en sangre).
El ejercicio regular reduce la actividad del sistema nervioso simpático y las resistencias vasculares renales, contribuyendo esto a la reducción de la presión arterial entre 6-7 mmHg para la presión sistólica y diastólica, útil en personas con hipertensión arterial. En relación al peso corporal, reduce el porcentaje de grasa y los marcadores de inflamación como la proteína C reactiva en personas con obesidad o sobrepeso. Mejora el perfil lipídico, aumentando los niveles de HDL colesterol (colesterol bueno). En el sistema nervioso central, mejora la capacidad de aprendizaje en adolescentes y es favorable en personas con enfermedad de Parkinson y Alzheimer.
En la salud mental mejora el estado de ánimo, reduce la ansiedad y el estrés al inducir cambios químicos y estructurales en el cerebro.
Las pautas de ejercicio para la mayoría de adultos (salvo alguna condición que lo impida) son: realizar semanalmente 150 minutos de actividad aeróbica moderada (caminar, nadar, andar en bicicleta, hacer limpieza en casa) o al menos 75 minutos de actividad aeróbica intensa (correr, bailar, subir escaleras, saltar la cuerda); pero para mayor beneficio es realizar 300 minutos de actividad moderada semanal. Hacer ejercicios de fortalecimiento muscular para todos los grupos musculares al menos 2 veces por semana, utilizando una pesa o un nivel de resistencia lo suficientemente fuerte como para que el músculo se canse después de 12 a 15 repeticiones. Cualquier actividad que haga es mejor que no hacer nada. Consulta a tu médico para la prescripción adecuada de ejercicio según tu condición clínica, y hazlo parte de tu estilo de vida.
Mirecly Guzmán Ramos
Especialista en Medicina Interna y Cardiología
PhD en Ciencias Médicas
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