Una muestra de ello fue el Despliegue de Amor y Prosperidad Alimentaria, realizado recientemente y que contribuye a mostrar e informar la fortaleza del sistema alimentario venezolano en los elevados niveles de producción nacional, reservas estratégicas históricas nunca antes vista, sobre abastecimiento en los mercados municipales, mercados a cielo abierto, Ferias del Campo Soberano, bodegas y abastos, mercados y supermercados; así como el incremento sostenido en la distribución y expendio de alimentos en establecimientos públicos y privados, que permiten garantizar la seguridad y soberanía alimentaria del pueblo venezolano.
Se trata de una actividad que movilizó más de 1.600 vehículos de carga pesada y liviana, transporte marítimo y decenas de embarcaciones fluviales para llevar alimentos frescos y de calidad desde las grandes ciudades hasta los rincones más lejanos de la geografía nacional.
Este esfuerzo monumental articula simultáneamente las Ferias del Pescado y Agroferias Campesinas, las Ferias del Campo Soberano y Mercados a Cielo Abierto, las Bodegas Móviles y Bodegas Solidarias en las comunidades, los abastos Mercal y PDVAL reactivados, así como la atención directa a nuestros abuelos y familias priorizadas con el CLAP y las Casas de Alimentación.
Bajo la conducción de la política pública alimentaria impulsada por la presidenta Delcy Rodríguez —que garantizan el acceso oportuno y suficiente del pueblo a los alimentos—, son los líderes y lideresas de las Comunas, Circuitos Comunales y Consejos Comunales de Venezuela, es decir, el poder comunal en su máxima expresión, quienes fungen como los protagonistas estelares encargados de vociferar este mensaje de alegría, satisfacción y agradecimiento.
Reestructuración, economía y proyecciones
En otro balance nacional, vale destacar la agenda institucional del pasado 24 de agosto de 2026 que marca un hito en la ofensiva económica y política dirigida por la presidenta.
Entre los anuncios fundamentales destaca el proceso profundo de reestructuración del Estado, orientado a simplificar trámites, optimizar la eficiencia y fortalecer la protección social. Esta transformación estructural busca desburocratizar la administración pública, erradicar nudos críticos operativos —como la optimización y eliminación de alcabalas innecesarias— y acercar de manera directa las instituciones al servicio del ciudadano, garantizando que cada recurso se traduzca en bienestar social.
En este sentido la presidenta Delcy Rodríguez enfatizó que se está trabajando en un sistema tributario más simple, digital y automatizado, con transparencia y respeto a los contribuyentes, que además aporte ingresos para el sistema de protección social.
«Queremos un Estado que resuelva, no que complique», sentenció Rodríguez, reafirmando su compromiso con una gestión pública ágil, eficiente y al servicio de las necesidades de la población.
En el ámbito macroeconómico, resalta el impacto positivo de las medidas cambiarias, cuya brecha se ha reducido de casi el 30% al 12,3% en los últimos dos meses, lo que representa un logro importante en la política de estabilización.
La presidenta explicaba que esta disminución es el resultado de las medidas implementadas para fortalecer el control de la economía, reducir la especulación y generar certidumbre en el mercado de divisas, lo que beneficia directamente a los consumidores y a los productores nacionales.
En este sentido, subrayó que detrás de estos números hay un impacto concreto en la vida de los venezolanos, ya que les permite organizar mejor sus gastos y hacer que sus ingresos rindan más en un contexto de recuperación.
Delcy Rodríguez también se refería a que esta reducción tiene un efecto multiplicador en la economía, ya que brinda mayor certeza a los comerciantes para fijar sus precios y a las empresas para planificar sus inversiones a mediano y largo plazo.
Economía real
Gracias a una intervención equilibrada y a la coordinación con los sectores productivos, se ha logrado contener la volatilidad, estrechando de manera significativa la diferencia entre las cotizaciones y generando un entorno de certidumbre para la economía real, el comercio y el poder adquisitivo de los trabajadores.
Asimismo, la mandataria informó sobre el crecimiento sostenido de la industria petrolera, alcanzando un hito en la producción de crudo que consolida la recuperación de los ingresos nacionales.
A este dinamismo se suman las proyecciones anunciadas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), las cuales ubican a Venezuela con un pronóstico de crecimiento del PIB que liderará la región, reflejando el éxito de las políticas productivas frente a las adversidades y consolidando un Estado soberano, protector y en plena marcha hacia su desarrollo definitivo.
En el escenario internacional, la atención geopolítica también se desplaza hacia las crecientes tensiones en el Golfo Pérsico, un complejo foco de inestabilidad que exige una lectura constante y una postura rigurosa en defensa del derecho internacional, el equilibrio energético global y la preservación de la paz mundial.
Desde este espacio comprendemos que cada uno de estos frentes —el abastecimiento territorial casa por casa, el fortalecimiento de la industria petrolera nacional y la diplomacia de paz frente a las crisis globales— forma parte de una misma estrategia: consolidar un Estado protector, soberano y en marcha firme hacia su desarrollo definitivo.
Francisco Fonseca. Abogado y político.