La verdad es un elemento difícil de conseguir en nuestros días. El mundo está plagado de mentira y engaño, porque está bajo el dominio del maligno, el cual es padre de mentiras. Incluso, hay muchos que dicen conocer a Dios pero con sus acciones niegan la fe, usando de engaño espiritual para lograr manipular y controlar. En Juan 18:38 Pilatos le preguntó a Jesús ¿qué es la verdad? Y es la pregunta que muchos se hacen hoy.
El engaño opera desde la oscuridad con la única intención de controlar, manipular, dominar y esclavizar, usando cadenas invisibles que apresan el alma. Si el ser humano no renuncia a ese deseo de control y dominio sobre otros terminará usando la sabiduría diabólica para lograr este fin, inducido por las tinieblas, engañando y siendo engañado.
El engaño y la mentira es la herramienta principal de las tinieblas; siembra duda, sospecha, atrae con ofertas increíbles, seduce los sentidos. La biblia advierte acerca del engaño del pecado que, con su poder seductor, termina endureciendo el corazón y alejando al hombre de la gracia de Dios. Eva fue engañada por la serpiente, sus sentidos fueron engañados, le faltó discernir, fue incauta, dudó de la verdad y terminó cayendo en la trampa. En 2 Tesalonicenses 2:10-11 la Biblia describe cómo trabajan las tinieblas, nublando el entendimiento, haciendo que el ser humano se extravíe negándose a aceptar la verdad y prefiriendo la mentira. Dice así textualmente: “Y usará toda clase de maldad para engañar a los que van a la condenación, porque no quisieron aceptar y amar la verdad para recibir la salvación. Por eso, Dios deja que el error los engañe y que crean en la mentira”.
Pero Dios nos ha dado un antídoto ante este mal. Amar y buscar la verdad. Proverbios 23:23 dice: “Compra la verdad y no la vendas, adquiere sabiduría, instrucción e inteligencia”. Significa que debes invertir en ella, valorarla y defenderla. Jesús se llamó a sí mismo “la verdad y la vida”, “la luz de los hombres” (Juan 14:6, Juan 8:12), quien tiene el poder de arrancar al hombre del engaño de las tinieblas, que les hace llamar bueno a lo malo y los lleva por un camino del error y la destrucción.
El Espíritu Santo que nos fue dado es el Espíritu de verdad, con el objeto de enseñarnos todas las cosas y guiarnos a la verdad (Juan 16:13), por lo que si queremos buscar y conocer la verdad debemos tener comunión con el Espíritu Santo, el cual nos reviste de sabiduría divina para discernir lo que está oculto, que las tinieblas han ocultado, pero que será revelado por la verdad. No hay nada oculto que no haya de ser manifestado (Marcos 4:22). No en vano dice la palabra “la verdad te hará libre” de esas cadenas de mentiras y engaños.
Jesús venció a Satanás, los expuso públicamente en La Cruz del Calvario. Allí cayó el imperio de la mentira, la máscara fue quitada, la gran mentira fue develada, la humanidad fue perdonada, se expuso al gran culpable, el que nos acusaba ahora era el gran responsable, la verdad salió a la luz, la verdad venció y Cristo resucitó triunfante. La verdad vence a la mentira. No te canses de hacer el bien, defiende la verdad sobre todo.
Cuando conoces a Cristo y recibes el Espíritu Santo verás cuántas mentiras habías creído; entonces la vida será desde otra óptica, desde la luz de Dios serás libre, para avanzar, crecer, prosperar, servir y amar. Te invito a abrir tu corazón, aún hay tiempo, solo pídele a Jesús que sea tu Señor, que perdone tus pecados, te ilumine con su luz, te libere y te de su Espíritu Santo.
Si lo has hecho de corazón, hoy mismo empiezan tus mejores días. Esto no es una campaña de venta engañosa, es la verdad de Dios. Hoy naciste de nuevo, Dios te va a sorprender en los próximos días. Felicitaciones has tomado la mejor decisión.
Apóstol Julie de Romero
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