J de Juguetes: El legado de nuestra infancia
Opinión

J de Juguetes: El legado de nuestra infancia

Es momento de abrir este ABCDiario con los latidos de una generación que sabía que la felicidad se encontraba al alcance de la mano
18 de julio de 2026
Opinión.- El invitado de honor en este ABCDiario es alguien que no solo narra la historia, sino que la respira y la preserva: Robinson Dávila, mejor conocido como Pío Lara. Reconocido en 2025 como el "Cuentacuentos Mayor de Carabobo" y figura indispensable en las páginas de Te cuento a Carabobo, Pío es mucho más que un cronista; es un incansable rescatador de nuestras raíces. Con 36 años de trayectoria, su movimiento "Travesura Cultural" ha logrado lo que pocos: que la tradición no sea solo un recuerdo, sino un acto vivo que nos define. Hoy, el maestro abre su baúl de recuerdos para regalarnos, a través de sus versos, una invitación a reencontrarnos con la magia sencilla de nuestra infancia.

​El baúl de las memorias

Conversar con Pío es sentir que el tiempo retrocede: el aroma a papel y engrudo, el tintineo metálico de un mundo que pedía menos pantallas y más movimiento. Es momento de abrir este ABCDiario con los latidos de una generación que sabía que la felicidad se encontraba al alcance de la mano.

He aquí mis letras para este glosario tan especial, como especial son los niños:

A de Antaño

​Nuestra infancia no se medía en gigabytes, sino en el roce de las manos con el trompo o el viento que tiraba del papagayo. Recordar estos juegos no es solo un ejercicio de memoria, es reencontrarnos con la "hermosa primavera" de la que habla el maestro Pío Lara. Es recuperar el valor de la identidad que se construía en la calle, bajo el sol que curtía la piel y fortalecía la amistad.

​F de Familia

​Los juegos tradicionales eran, por excelencia, actos de congregación. No necesitaban de conexión a Internet, sino de la presencia del otro: los abuelos enseñando el truco de la perinola, los padres marcando la rayuela en el piso. Ese tiempo compartido se heredaban historias y una complicidad que, lamentablemente, hoy parece diluirse entre clics, megabytes y Reels.

​J de Jugar

​Jugar era una extensión de la creatividad: la muñeca de trapo, la zaranda, el gurrufio y, por supuesto, la infaltable metra pepona, esa reina de los círculos de tierra que decidía la jerarquía entre amigos. Hoy, frente al predominio de las consolas y el "play cinco", el juego de antes nos desafía: nos obliga a movernos, a saltar, a usar el cuerpo y el ingenio. El maestro Pío nos invita a no dejar que esa "bendición" del juego artesanal desaparezca.

N de Niños

​Hay infancias que se ven interrumpidas por la fuerza brutal de la tierra; niños que conocieron el miedo antes que el consuelo. A aquellos pequeños que enfrentaron el terremoto y a quienes fueron rescatados de entre los escombros, les debemos un reconocimiento a su inmensa capacidad de resistir. Ver a un niño sobrevivir es presenciar el milagro de la vida. Para ellos, el juego ya no es solo entretenimiento; es el primer paso para reconstruir su mundo, un acto de valentía que nos recuerda que la luz siempre encuentra una grieta por donde volver a brillar.

​P de Pise: El ritual sagrado de la tiza. Saltarlo en un solo pie era aprender a sostenernos ante el mundo. El "pise" nos enseñó que la vida se avanza paso a paso, con la mirada fija en el cielo, sin miedo a caer, porque siempre podíamos volver al inicio.

Un regalo del Cuentacuentos Mayor

​Para cerrar esta edición de nuestro ABCDiario, nada mejor que las palabras de quien ha dedicado su vida a cultivar nuestra esencia. El maestro Don Pío Lara nos obsequia estos versos:

Juguemos con los juguetes tradicionales

I
​Quisiera ver que los niños conocieran como era,
aquellos juguetes que antes
a la infancia entretuviera.

II
​Me refiero a los juguetes
que el abuelo y la abuela,
disfrutaron cuando niños
¡una hermosa primavera!

III
​Era el trompo, el papagayo,
las metras, la perinola,
y aquellas muñecas de trapo
con bautizos a la hora.

IV
​Pero hoy nuestros niñitos
prefieren más un play cinco,
los juegos del celular
menos algo, que implique un brinco.

V
​Seria bueno en este día
que los padres, los abuelos
enseñen lo interesante
que tenían aquellos juegos.

VI
​Que además de identidad,
mucho se hacían en familia
son realmente divertidos
y tiempos que no se olvidan.

VII
​Disfruten su Día del Niño
les deseo de corazón
y en nombre de los juguetes… tradicionales
reciban mi bendición. (Don Pío Lara).

Un eco de esperanza

​Y mientras las voces de nuestros niños se alzan, no puedo evitar recordar aquellos versos de Perales que hoy cobran más fuerza que nunca: "Que canten los niños que viven en paz, y aquellos que sufren dolor; que canten por esos que no cantarán, por los que han perdido la voz". Que ese sea nuestro compromiso: proteger su derecho a jugar, a soñar y a cantar, garantizando que, sin importar las adversidades, su infancia siga siendo el refugio más puro de la humanidad.

!Que vivan los niños del mundo!
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VÍA Equipo de Redacción Notitarde
FUENTE Nohiria Olivetti