Nunca habrá equivocaciones en las acciones y en la voluntad del Todopoderoso, no te intimides por nada ni nadie, por muy oscuro que sea su accionar
Opinión.- Alto es el precio que se debe pagar cuando no damos loas a los que algunos personajes quieren, pero que ante la vista de Dios no es correcto. Por eso es que es muy importante saber distinguir respecto al aprecio, la honra y respeto como también sujeción a las personas que tienen una autoridad superior, son cosas muy distintas.
No podemos mezclar la obediencia a lo derecho, a lo santo, a lo sublime y a lo que trae justicia limpia, con aquello que nos puede acarrear situaciones desagradables. Cuando obedecemos a Dios por encima de cualquier pretensión humana que esté al margen de los preceptos divinos, inmediatamente el corazón del Padre se alegra, porque demuestras tu fe inamovible.
No importa que por obedecer a Dios más que a lo torcido que se te quiera imponer, no importa que te aleje los amigos, te alejen de muchas cosas que creías era un privilegio, no importa que te lo quiten, porque tu meta es agradar al que te llamó y no a hombre ni a sus mezquindades.
Tu fidelidad a la palabra de Dios pudiera generar la ira y el desprecio de muchos, incluyendo de gente poderosa, eso no te debe importar ; por el contrario, debes animarte a seguir la meta, debes ser entusiasta, porque a quien agradas es al que tiene el absoluto poder y omnisciencia.
“Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abednego...” Daniel Cap. 3. Hay hombres y mujeres con autoridad a los que se le cambia el ánimo o carácter cuando se le toca su orgullo, se ven afectados, porque la convicción de otras personas les afecta, se les convierte en un desafío a sus planes inadecuados.
La fe no se debe doblar cuando sabemos a quien servimos, por muy aterradora que sean las amenazas. Dios siempre tiene el control y el momento justo para actuar. Nunca habrá equivocaciones en las acciones y en la voluntad del Todopoderoso, no te intimides por nada ni nadie, por muy oscuro que sea su accionar.
“ Y ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado “. Las costumbres y creencias de hoy día, nada difiere de aquellas antiguas en los tiempos babilónicos. Los habitantes y súbditos al gobierno de Nabucodonosor tenían la férrea creencia (algunas corrientes de pensamientos lo afirman), de que existían siete dioses que gobernaban siete planetas, uno cada uno. Y para no despertar la molestia y apaciguar el temperamento de esos dioses, el rey Nabucodonosor mandó a calentar siete veces más de lo acostumbrado el horno. Todo fue porque unos jóvenes prefirieron desobedecer una orden que era contraria a la fe de ellos, no inclinarse ni adorar payasadas humanas.
Muchos son los que en nombre de sus dioses personales persiguen. El Dios del orgullo y del ego, cuando no le prestas atención a sus malos deseos, entonces comienzan a perseguirte, a calumniarte, comienza “la operación oídos”, es decir, le dicen a otros que también te persigan. Esto pasa en distintas partes, aun en los lugares donde se supone se anuncia la paz y el amor de Cristo, cuando no compartes sus malos deseos ni te inclinas a sus prácticas personalistas. Esto es una manera de calentar más el horno.
Estos jóvenes después de ser atados con sus mantos, turbantes y calzadas y arrojados por hombres muy vigorozos al horno de fuego, porque la palabra del rey era apremiante, -dice la palabra de Dios-, era tan alta la llama de fuego que mató a estos mismos hombres con todo que eran vigoroso ( simples mortales ).
“ Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó aprisa, y habló, y dijo a los de su consejo: No echamos tres hombres atados dentro del fuego? . Aquí la palabra “ espantó “ es, se “aterró el rey “ lo que estaba viendo el rey lo estremeció y horrorizó. Así ocurrirá cuando muchos vean algo sobrenatural a tu lado. Eso que te persiguió, esos problemas que fueron de altas temperaturas, esas personas que te hicieron el día malo, ellos verán eso que vió el rey y se van a aterrorizar.
Sí se puede amigo lector (a), es por aquí la plaza pública comunicacional!
Otrosí o nota: No importa cuantas situaciones incómodas haya o esté pasando, solo sigue confiando y declarando que hay un Dios que libra y pelea la batalla por nosotros. Declara la sobrenaturalidad de Dios... En otro orden de ideas, oremos al Dios vivo por la pronta recuperación y normalización de la energía eléctrica. También por la situación de las cloacas desbordadas en la ciudad. Hay muchas personas que cuentan con nuestras oraciones.