Como consecuencia inmediata, los ciudadanos de estos países deben abandonar Estados Unidos o se exponen a un proceso de deportación.
El Departamento de Seguridad Interior ofrece un proceso de "autodeportación", mediante el cual los ciudadanos no estadounidenses y que no están regularizados tienen "una oportunidad histórica para que los extranjeros que están ilegalmente en Estados Unidos reciban viaje libre de costo".
La oferta incluye, además, "la condonación de cualquier multa pendiente por presencia ilegal y un bono de salida de US$2,600 para facilitar su viaje de regreso a su país de origen u otra nación en la que tengan estatus legal a través de la aplicación móvil CBP Home".
La lista de países cuyos ciudadanos ya no cuenta con el Estatus de Protección Temporal está integrada por Haití, Siria, Yemen, Afganistán, Camerún, Nepal, Honduras, Nicaragua, Venezuela, Sudán del Sur, Burma, Somalia y Etiopía.