El gobernador del Banco Central de Emiratos Árabes, Khaled Mohamed Balama, mantuvo negociaciones con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, en Washington la semana pasada. El alto funcionario emiratí propuso que EE.UU. le proporcione a su país una línea de intercambio de divisas. Según las fuentes, Abu Dabi destacó que hasta el momento se habían evitado los peores efectos económicos del conflicto, pero que aún podrían necesitar ayuda financiera si este se prolonga.
En el país árabe existe preocupación por la posibilidad de que la reanudación de la guerra dañe gravemente su economía y su posición como centro financiero global. Además, la imposibilidad de exportar petróleo a través del estrecho de Ormuz, que Irán ha cerrado, también afecta a la estabilidad económica. Las autoridades emiratíes expresaron estas preocupaciones durante las conversaciones. Sin embargo, el país aún no ha solicitado oficialmente ayuda de Washington.