El acusado, según la sentencia, también se aprovechó de su condición de docente, usó datos personales de las alumnas menores de edad del instituto donde trabajaba, en la localidad de Zizur, y se apoderó de sus claves de acceso de correos electrónicos y redes sociales para conseguir todo tipo de archivos y fotos privadas.
La defensa admitió durante el juicio tanto las grabaciones como el acceso a las carpetas electrónicas personales de las estudiantes para obtener las imágenes.
El condenado es considerado autor de una cuarentena de delitos contra la intimidad y de posesión y elaboración de pornografía infantil.
En la sentencia, conocida este miércoles y que puede recurrirse, los jueces precisan que el máximo de cumplimiento efectivo por las penas de prisión impuestas en esta causa es de 15 años, conforme al Código Penal español.
El procesado deberá indemnizar con entre 3.000 y 15.000 euros a las 42 víctimas (3.500-17.700 dólares), informó el Tribunal Superior de Justicia de la región de Navarra.
No obstante, antes de comenzar el juicio, celebrado en marzo pasado, el inculpado había depositado 273.000 euros (322.000 dólares) para reparar a las denunciantes.
También fue sentenciado a diez años de inhabilitación para ejercer cualquier profesión, oficio o actividad relacionada con menores de edad.