Con casi el 67% de los distritos escrutados, el partido Tisza, de Magyar, se atribuye 137 de los 199 escaños de la Asamblea húngara, una supermayoría de dos tercios que le permite llevar a cabo reformas constitucionales
Internacional.- El primer ministro húngaro, el nacionalista Viktor Orbán, reconoció la derrota en las elecciones parlamentarias del domingo frente a su rival conservador, Peter Magyar.
Con casi el 67% de los distritos escrutados, el partido Tisza, de Magyar, se atribuye 137 de los 199 escaños de la Asamblea húngara, una supermayoría de dos tercios que le permite llevar a cabo reformas constitucionales.
"Los resultados de la elección, aunque no son definitivos aún, son claros y comprensibles; para nosotros, son dolorosos, pero inequívocos", dijo Orbán, quien ha dirigido el país del centro de Europa desde hace 16 años.
"Felicito al partido ganador", afirmó el primer ministro.
Viktor Orbán es considerado un aliado clave de Donald Trump y referente de la derecha nacionalista. Además, calificó el resultado como "doloroso", pero aseguró que seguirá sirviendo a la nación desde la oposición. Este cambio político representa un giro histórico para Hungría y un fuerte mensaje para el tablero geopolítico europeo.
Magyar, de 45 años, quien tras el cierre de urnas se había declarado "cautelosamente optimista", dijo que Orbán le concedió la victoria. "Acaba de llamar para felicitarnos en nuestra victoria", escribió en una publicación en redes sociales.
Los comicios estuvieron marcados por un récord de participación, que podía ser favorable a la oposición, según analistas.
Las urnas cerraron a las 19H00 hora local (17H00 GMT) y media hora antes, la participación ya era del 77,8%, un nivel por encima de la tasa máxima de participación del 70,5% registrada en las elecciones de 2002.
Los 7,5 millones de electores en el país, así como los más de 500.000 registrados en el extranjero, pudieron elegir entre cinco partidos, en un sistema electoral mayoritario mixto muy favorable al partido de Orbán, Fidesz (Unión Cívica Húngara), que lleva 16 años en el gobierno.