Perseo Medina precisó que a un costado de la Plaza Libertad se inició la alfombra de cuatro metros de ancho y culminó frente al parque Simón Bolívar, al oeste de la capital. Esta alfombra de sal representaba figuras religiosas y otros símbolos de la identidad salvadoreña.
También, en Guatemala y Honduras se elaboran gigantescas alfombras de serrín durante la Semana Santa en Centroamérica.
Admirada por centenares de turistas, según Medina, la obra incluyó la entrega colectiva de artistas, diseñadores y voluntarios que en algunos tramos utilizaron capas de plástico para proteger la alfombra de las lluvias.