La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajárova, manifestó que el bombardeo a la instalación, dedicada al enriquecimiento de uranio para el programa nuclear de carácter pacífico iraní, también viola «las cartas de la Organización de las Naciones Unidas y del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), así como de resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU y de la Conferencia General del organismo«.
Subrayó que los países agresores continúan realizando ataques contra objetivos militares, civiles y, «lo más peligroso, instalaciones nucleares», sin tener en cuenta posibles víctimas civiles ni las consecuencias radiológicas y medioambientales.
Zajárova afirmó que la comunidad internacional, incluida la ONU y el OIEA, «está obligada a dar de inmediato una valoración objetiva y sin concesiones de estas acciones irresponsables, que generan riesgos reales de una catástrofe a escala de todo Oriente Medio y están claramente dirigidas a socavar la paz, la estabilidad y la seguridad en la región».
Horas antes, la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) confirmó el ataque contra la instalación de enriquecimiento de uranio y detalló que no se registraron fugas de material radiactivo como resultado de la agresión. Actualmente Irán no realiza actividades de enriquecimiento de uranio.