Recientemente había recibido medicamentos a través de la Organización Mundial de la Salud
Internacional.- La agencia palestina de noticias Wafa ha informado que cuatro palestinos, entre ellos dos niños, murieron por un bombardeo de Israel contra el hospital Kamal Adwan de Beit Lahia, en el norte de Gaza, dirigido contra el almacén de medicamentos del centro.
Dentro de los afectados por este nuevo ataque se encuentran cuatro trabajadores del centro que resultaron heridos con quemaduras a causa del incendio que desató el ataque.
El Ministerio de Sanidad gazatí a través de un comunicado informó que "Hace poco atacaron la tercera planta del hospital, que contenía las medicinas y suministros médicos que quedaban, causando grandes daños".
Según Wafa, el hospital había recibido medicamentos hace cinco días a través de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para "paliar" el constante desabastecimiento que sufren las clínicas del norte a causa del asedio al que el Ejército lo somete desde hace 27 días.
El director del Kamal Adwan, Hussam Abu Safiya, aseguró que el hospital ha tenido que detener las actividades quirúrgicas que estaban llevando a cabo a causa de los ataques israelíes.
Por su parte, la Defensa Civil del enclave ha denunciado que "Miles de ciudadanos quedaron sin atención médica y humanitaria".
Asimismo, se conoció por medios palestinos que la artillería israelí habría efectuado otro ataque contra viviendas en Beit Lahia en donde resultaron fallecidas varias personas.
Desde octubre del año pasado, cuando Israel lanzó su campaña militar contra Gaza en respuesta al ataque de Hamás en el que mil doscientas personas murieron en territorio israelí y más de 43 mil cien personas han perdido la vida en la Franja por los constantes bombardeos e incursiones del Ejército, la mayoría mujeres y niños.
Según el recuento del Ministerio de Sanidad del enclave, más de 101 mil quinientas personas han resultado heridas por el fuego israelí. Estos datos no tienen en cuenta los miles de cadáveres que continúan entre los escombros de los edificios o en las carreteras, y a los que los equipos de rescate aún no han podido acceder.