De acuerdo con sus palabras, "los hechos muestran que el mundo está inestable". "Por lo tanto, este año será muy difícil" y "ruidoso". Sin embargo, "debemos hacer todo lo posible" para mantener la situación bajo control, agregó Lukashenko.
En sus declaraciones, el líder bielorruso constató que el país que menos quiere aceptar la multipolaridad hoy en día es EE.UU., ya que pretende dirigir "al mundo entero, como ocurrió después del colapso de la Unión Soviética". Lukashenko mencionó los conflictos desatados en Ucrania y Oriente Medio, así como los ataques contra las posiciones de los hutíes en Yemen.
"Se están produciendo bombardeos demostrativos solo porqué [se acercan] las próximas elecciones en Estados Unidos y tienen que mostrar su 'heroísmo'", sostuvo el presidente, haciendo hincapié en que teme que la escalada de tensiones puede travesar el océano Índico y llegar hasta Taiwán.
"Puede incendiarse todo el planeta. Esto no se puede permitir", concluyó Lukashenko.