Marcelo Rebelo de Sousa decide finalmente disolver la Asamblea de la República y convocar a elecciones
Internacional.- El pasado 09 de noviembre por la noche el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, anunció un discurso a la nación que disolverá la Asamblea y convocará elecciones el próximo 10 de marzo del 2024, en respuesta a la grave crisis institucional causada por la dimisión del primer ministro, el socialista António Costa, después de que la Fiscalía informase de que será investigado por el Tribunal Supremo para determinar si cometió algún delito en el impulso de varios proyectos energéticos.
"Opto por la disolución de la Asamblea de la República y la convocatoria de elecciones el próximo 10 de marzo de 2024", dijo el mandatario en una declaración al país.
Rebelo de Sousa, declaró que habría preferido acortar el tiempo hasta la próxima cita electoral, pero que había tenido en cuenta la necesidad de aprobar los Presupuestos Generales del Estado de 2024 para no frenar la marcha del país y “el proceso de sustitución de liderazgo en el partido de Gobierno”.
Aunque el Consejo de Estado se había dividido respecto a la solución final y casi la mitad de sus miembros defendió el nombramiento de un primer ministro sustituto, el jefe de Estado explicó en su discurso que desechó esta opción por su fragilidad. Las elecciones, destacó, proporcionarán “claridad y rumbo para superar un vacío inesperado que ha sorprendido a los portugueses habituados a ocho años de gobierno”.
El presidente portugués alabó también al primer ministro por su gestión en momentos difíciles como la pandemia o la guerra de Ucrania, así como su dimisión y su ofrecimiento para permanecer en el cargo de forma interina el tiempo necesario.
Rebelo de Sousa pidió a la justicia que clarifique las sospechas sobre el primer ministro “más pronto que tarde”, en una crítica velada a la lentitud de los procesos sobre corrupción que se desarrollan en el país.
Los socialistas portugueses se quedaron solos en su rechazo a las elecciones anticipadas como salida a esta crisis. Carlos César, presidente del Partido Socialista, había defendido en su audiencia con el presidente Rebelo de Sousa el nombramiento de un nuevo primer ministro para acabar con la incertidumbre política y, al tiempo, evitar meses de inacción gubernamental que podrían dañar la economía del país.
El resto de partidos, con diferentes grados de entusiasmo, habían defendido la convocatoria de elecciones como la mejor vía para zanjar la crisis. Incluso el Partido Comunista, más reticente en un primer momento, acabó apostando por ellas en su reunión con el jefe del Estado.
Aunque algunas formaciones tienen más prisa que otras por llegar a las urnas, casi todas se habían mostrado dispuestas a dar tiempo para que se aprueben los Presupuestos Generales del Estado de 2024 en el pleno del 29 de noviembre, antes de que se disuelva la Asamblea y que los socialistas puedan armar un liderazgo alternativo al del político que lo ha sido todo en la última década.