La Autoridad de Defensa Civil yemení dijo en un comunicado que tres hombres y un niño que se encontraban rezando en una mezquita del distrito de Hufash murieron después de que las aguas de la presa impactaran contra el edificio.
Asimismo, indicó que "varias" personas permanecen desaparecidas y un operativo de búsqueda y rescate aún está trabajando para encontrarlas.
El sábado, dos niños murieron ahogados por las inundaciones en el distrito de Jamis Bani Saad, en la misma provincia, mientras que durante las festividades del Aíd al Fitr, que pone fin al mes sagrado de ayuno musulmán de ramadán, otras tres personas fallecieron por el mismo motivo en Saná, la capital del Yemen.
Durante ese periodo, un conductor también falleció cuando un torrente de agua se llevó por delante su automóvil.
Debido a la frágil infraestructura de Yemen, muy debilitada tras nueve años de guerra, las lluvias estacionales provocan decenas de muertes cada año, además del derrumbamiento de viviendas y graves daños a las carreteras y tierras de cultivo.
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) alertó hace unas semanas que la temporada de inundaciones ya ha empezado, y que representa un peligro adicional en Yemen, ya que el agua transporta las minas terrestres y otros artefactos explosivos plantados durante la guerra a zonas con grandes concentraciones de civiles.
Asimismo, la época de lluvias también puede exacerbar los casos de cólera en el Yemen, puesto que los sistemas de saneamiento y alcantarillado están dañados por el conflicto, según la ONU y organizaciones de derechos humanos.