La paciente aislada en Alicante, de nacionalidad española, estuvo sentada durante varios minutos dos filas más atrás de la fallecida, una mujer de nacionalidad holandesa que trató de viajar en avión desde Sudáfrica a Países Bajos tras la muerte de su marido, el primer caso del brote. Su estado de salud, sin embargo, empeoró rápidamente antes del despegue y fue trasladada a un hospital el 25 de abril, donde ya no se recuperó.
“A partir de ese momento se activaron los protocolos que se siguen habitualmente a nivel internacional para el rastreo de contactos de la compañía aérea, identificando a las personas situadas en las filas colindantes a través del Sistema Europeo de Alerta Temprana y Respuesta Rápida”, afirmó Padilla.
Ha sido a raíz de este rastreo de contactos que “España ha tenido conocimiento de que dos de esas personas tenían como destino nuestro país”. “Tras contactar con una de ellas, [la mujer de Alicante] ha referido síntomas compatibles, principalmente tos y malestar general mientras se encontraba en su domicilio familiar en Alicante”, explicó el secretario de Estado de Sanidad, por lo que es considerada caso sospechoso.