En este sentido, el presidente de Colombia pidió a Joe Biden, que se convierta en "militante de la paz", debido a que EE. UU. "tiene un papel determinante porque, dependiendo de su política de drogas, se lleva violencia o paz a América del Sur».
La razón es que, según su análisis, la política represiva que puso en marcha el presidente Richard Nixon hace 50 años ha tenido como consecuencia en este tiempo "un millón de latinoamericanos muertos".
Por otra parte, Petro tambièn propuso redirigir los recursos económicos que se invierten en la lucha contra el narcotráfico, para invertirlos en políticas para la prevención del consumo de drogas y programas de asistencia social que rehabiliten adictos a los estupefacientes.
A su juicio, la región más violenta del mundo es América, a causa de las rutas clandestinas empleadas para la distribución de cocaína. En relación a esto, lamentó la existencia de “un millón de muertos latinoamericanos, millones de presos por consumir drogas en EEUU, la mayoría de raza negra o de etnias afroamericanas.
Finalmente, enfatizó la necesidad de “cambiar la política sobre las drogas”, pero también “asumir con valentía y audacia” que hay que enfrentarse a los poderes que “desde el negacionismo” se resisten a la descarbonización y “que nos conducen a la autodestrucción humana”.