La acusación presentada contra el venezolano contempla el cargo de agresión contra un agente federal
Internacional.- Wilber Rafael Garcés Pérez, el venezolano de 28 años que fue baleado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo en Austin, Texas, fue acusado formalmente por el Departamento de Justicia de EE.UU. de agredir a un oficial federal.
De acuerdo con la denuncia federal, los hechos comenzaron cuando agentes de ICE observaron el vehículo de Garcés Pérez estacionado frente a un restaurante con las luces de emergencia encendidas. Tras verificar las placas, los funcionarios determinaron que el vehículo estaba vinculado con una persona que tenía una orden de deportación.
Los agentes iniciaron entonces una parada de tráfico cuando Garcés Pérez salió del restaurante. Según la versión incluida en la denuncia federal, dos vehículos de ICE bloquearon su automóvil y los agentes se aproximaron para detenerlo.
La denuncia acusa a Garcés de golpear a un agente con el espejo retrovisor de su vehículo y luego intentar atropellar a otro con su automóvil. De ser declarado culpable, Garcés enfrenta una posible pena de hasta 20 años de prisión.
El documento sostiene que el encuentro comenzó de manera cordial y que Garcés Pérez entregó su identificación a los funcionarios. Posteriormente, habría preguntado si podía mover su vehículo antes de ser detenido.
Según el Departamento de Justicia, los agentes le indicaron que no podía hacerlo y le ordenaron salir del automóvil. La denuncia afirma que Garcés Pérez subió la ventana, puso el vehículo en movimiento y abandonó el lugar, golpeando a uno de los agentes con el espejo lateral del automóvil.
A partir de ese momento se habría iniciado una persecución de aproximadamente ocho minutos, durante la cual los agentes de ICE utilizaron luces y sirenas para intentar detenerlo.
La denuncia señala que el agente que inicialmente llevaba una cámara corporal perdió contacto con el vehículo y posteriormente se retiró de la persecución. Su compañero, según el documento judicial, lo contactó y le informó que Garcés Pérez presuntamente había intentado embestirlo con el automóvil.
Fue entonces cuando el segundo agente abrió fuego contra el vehículo. El agente que efectuó los disparos no llevaba una cámara corporal durante el momento del tiroteo, de acuerdo con los antecedentes públicos del caso.
Garcés Pérez recibió un disparo en la espalda y fue trasladado a un hospital. Posteriormente fue puesto bajo custodia migratoria. Reportes anteriores señalaron que la bala permanecía alojada cerca de su columna y que posteriormente requirió atención médica adicional.
El Departamento de Justicia también sostiene que, después del tiroteo, Garcés Pérez aceptó ser entrevistado sin la presencia de un abogado y reconoció que había desobedecido la orden de los agentes de salir del vehículo y que, en cambio, condujo para alejarse del lugar.
La defensa de Garcés Pérez ha cuestionado previamente la versión oficial sobre el operativo. Su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, afirmó que su cliente había intentado detenerse y sostuvo que un vehículo de ICE lo había golpeado antes de que se produjeran los disparos. Garcés Pérez también declaró que estaba realizando una entrega de DoorDash cuando ocurrió el incidente.