El Senado autorizó este miércoles el viaje de Peña, sin embargo, la Presidencia no ha informado por el momento la fecha ni su agenda en Venezuela.
Su visita se produciría después de la realizada en abril por el entonces presidente colombiano, Gustavo Petro, la primera de un mandatario latinoamericano a Caracas desde que Delcy Rodríguez asumió el poder.
El viaje de Santiago Peña supone un nuevo contacto con el Gobierno venezolano en un momento en que Asunción y Caracas mantienen pendientes asuntos bilaterales, entre ellos una deuda paraguaya cercana a los 300 millones de dólares por compras de petróleo venezolano.
Venezuela rompió relaciones con Paraguay en enero de 2025, cuando Peña se negó a reconocer a Nicolás Maduro como ganador de los comicios presidenciales.
A la ruptura diplomática se sumó posteriormente la decisión del Gobierno paraguayo de derogar, por "razones de seguridad", el decreto que permitía el ingreso sin visado de los ciudadanos venezolanos al país, tras la captura de Maduro.
La Cancillería paraguaya indicó el 9 de enero que "todo eventual ingreso de venezolanos" estará sujeto a "una verificación previa" de documentos y antecedentes penales como parte del trámite de una solicitud de visado.
Los venezolanos podían ingresar a Paraguay sin necesidad de visa en virtud de un decreto de septiembre de 1996, siempre para períodos no superiores a 60 días cada vez.
Peña viajará posteriormente a EE.UU., donde participará en los debates de la Asamblea General de Naciones Unidas, que se desarrollarán entre el 19 y el 29 de septiembre.