Desde aquel entonces, Córdoba se ha someterse a más de 80 intervenciones quirúrgicas en un intento por reconstruir las zonas afectadas y recuperar funciones básicas. Con el paso de los años, el deterioro de su calidad de vida y las marcadas precariedades económicas la llevaron a solicitar formalmente el acceso a la muerte asistida.
Frente a la visibilidad que tomó el caso en medios locales, la Entidad Promotora de Salud Capital Salud EPS emitió un pronunciamiento aclarando la situación administrativa del trámite:
“La decisión de hacer uso de la autorización con la que cuenta hace parte de su voluntad y del ejercicio de su derecho a morir dignamente. Capital Salud respetará y acompañará la decisión que la usuaria, de manera libre y autónoma, determine tomar”, precisó la entidad en su comunicado.
Pese a contar con el aval médico e institucional desde hace cuatro años, la paciente no había fijado una fecha definitiva para la ejecución del procedimiento. La situación dio un giro tras una movilización ciudadana y de asistencia impulsada desde redes sociales.
A través del pódcast conducido por el abogado Juan José Castro, se hizo pública la confirmación de los apoyos requeridos para gestionar las cirugías reconstructivas de boca y nariz que la paciente requería.
“Estoy muy feliz, muy contenta con esos ángeles que Vamos Pa Eso me ha conseguido. Estoy muy feliz. Yo sí quiero hacerme mi cirugía porque yo no me voy a hacer ninguna eutanasia”, manifestó Córdoba.