Vance calificó el pacto como un ejemplo de “política exterior inteligente” y sostuvo que sus efectos podrían traducirse en resultados económicos favorables para los estadounidenses.
“Creo que es un testimonio asombroso de cómo podría ser una política exterior inteligente y cómo se traduce en buenos resultados para el pueblo estadounidense”, afirmó.
El vicepresidente explicó que uno de los principales objetivos del acuerdo es incrementar la producción petrolera venezolana mediante la participación de empresas privadas estadounidenses, lo que permitiría incorporar más crudo al mercado internacional. "Las empresas privadas, las empresas estadounidenses pueden entrar allí, generar muchos ingresos petroleros”, señaló.
A su juicio, el aumento de la producción contribuirá a ampliar la oferta mundial de petróleo y podría ejercer presión a la baja sobre los precios de los combustibles en territorio estadounidense. “Eso va a significar que los mercados petroleros mundiales tendrán solo más suministro, eso reducirá el costo para los estadounidenses”, sostuvo.
Vance destaca beneficios para Venezuela y Estados Unidos
Asimismo, resaltó que el acuerdo contempla beneficios económicos para Venezuela, al tiempo que establece mecanismos para que EE.UU. reciba parte de los ingresos derivados de la explotación petrolera.
El funcionario resumió los posibles beneficios del convenio señalando que “es bueno para los venezolanos, es bueno para cualquiera que esté comprando gas y es bueno para el contribuyente estadounidense también”.
Según el funcionario, el acuerdo también contribuirá a proporcionar mayor estabilidad al mercado energético y a reducir los riesgos asociados a la dependencia de determinados proveedores.
Durante su intervención, el vicepresidente criticó además la gestión de la administración del expresidente Joe Biden sobre la Reserva Estratégica de Petróleo del país norteamericano, afirmando que durante la administración pasada, se produjo un "importante descenso de las reservas estrátegicas", al considerar que fueron utilizadas para intentar contener los precios del petróleo y la gasolina.
El vicepresidente contrastó esa política con la estrategia energética de Trump y aseguró que su administración busca ampliar las fuentes de suministro y fortalecer la producción estadounidense y sus relaciones con países productores.
“No podemos depender excesivamente de nadie”
Vance vinculó directamente el acuerdo petrolero con Venezuela con la necesidad de diversificar las fuentes de suministro energético y evitar una dependencia excesiva de un único proveedor. “Hemos aprendido que no podemos depender excesivamente de nadie para el suministro mundial de energía y gas”, afirmó.
Vance también destacó la importancia estratégica de garantizar el acceso a recursos naturales y minerales críticos. “Si hemos aprendido algo en los últimos 40 años, es que estas cosas, el suministro de minerales y recursos críticos, realmente importa”, enfatizó.