La Fiscalía alegó ante el tribunal que el exobispo organizaba en propiedades de la Iglesia fiestas con alcohol y tabaco que se pagaban con fondos eclesiásticos, donde ponía como norma que los invitados, solo varones, se quitaran la camiseta.
"El acusado tenía interés sexual en jóvenes indígenas y una tendencia a actuar en función de ese interés cuando se presentaba la oportunidad", afirmó el fiscal Adam Ebell.
Saunders, que no solicitó la libertad bajo fianza y permanece en prisión preventiva, será sentenciado en septiembre.