La fuente de contaminación aún no ha sido identificada, pero se presume que podría estar vinculada a diversos productos
Internacional.- A medida que los casos de ciclosporiasis continúan aumentando a casi 7 mil en Estados Unidos (EE.UU.), la fuente de contaminación aún no ha sido identificada, pero se presume que podría estar vinculada a productos crudos como la lechuga.
“La buena noticia es que las autoridades sanitarias no están recomendando que la gente deje de comer frutas y verduras”, dijo el Dr. Sohaib Imtiaz.
Asimismo enfatizó que “los productos frescos siguen siendo una parte importante de una dieta saludable”.
En esta etapa del brote, Imtiaz aconseja a las personas a tomar ciertas precauciones que ayudan a reducir el riesgo de infección, lo que incluye evitar consumir ciertos alimentos.
Las mezclas de ensaladas son especialmente riesgosas, explica Imtiaz. “Dado que los productos de múltiples granjas se lavan, cortan y empaquetan juntos, la contaminación puede extenderse a un lote mucho más grande”, añade.
Los productos con piel o cáscara tienen una “barrera protectora natural”, dice Imtiaz. Pero con las frutas y verduras precortadas, el interior carnoso queda expuesto, dando al parásito una superficie a la que aferrarse y que “no se puede limpiar eficazmente”.
Similar a la lechuga en bolsa, el proceso de corte permite la contaminación, ya que “un solo artículo contaminado procesado en equipos compartidos puede esparcir los huevos del parásito a lo largo de todo un lote”, indica el experto.