La Administración de Trump llamará a embajadores y altos cargos de naciones extranjeras para destacar "los abusos de la CPI" e instarles a retirarse del organismo
Internacional.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este lunes el lanzamiento de una campaña diplomática para "desmantelar" la Corte Penal Internacional (CPI) y presionar a los aliados de Washington para que abandonen el organismo, al que acusa de inmiscuirse en asuntos estadounidenses.
En una declaración, Rubio afirmó que la CPI pretende convertirse en un "tribunal mundial permanente" con facultades para juzgar y arrestar a ciudadanos de países que no han aceptado su jurisdicción, incluyendo militares, policías, agentes fronterizos y funcionarios electos de Estados Unidos.
"La CPI representa una amenaza intolerable para la soberanía estadounidense: se arroga la autoridad para procesar e incluso encarcelar a militares y funcionarios estadounidenses que actúan en defensa del interés nacional de Estados Unidos", afirmó en un comunicado.
"Los estadounidenses nunca estuvieron de acuerdo con nada de esto", señaló Rubio, al recordar que Washington no ratificó el Estatuto de Roma, tratado que dio origen a la CPI, y que sectores políticos de ambos partidos han expresado históricamente rechazo a la posibilidad de que un tribunal internacional tenga autoridad sobre ciudadanos estadounidenses.
La nueva campaña del Departamento de Estado plantea prohibir la entrada a Estados Unidos al personal de la CPI y aumentar las sanciones contra sus miembros y las organizaciones afiliadas.
También incluye intensificar la presión sobre los aliados de Washington, especialmente aquellos que "disfrutan de los beneficios del paraguas de seguridad de Estados Unidos", para que rechacen abiertamente las iniciativas de la CPI.
La Administración de Trump llamará a embajadores y altos cargos de naciones extranjeras para destacar "los abusos de la CPI" e instarles a retirarse del organismo.
Habrá además, por parte de Washington, un "mayor escrutinio de las naciones que se niegan a rechazar la supuesta autoridad de la CPI mientras dependen de la asistencia de Estados Unidos".
El secretario de Estado denunció en un comunicado que la CPI busca convertirse en "un árbitro global sin rendición de cuentas".
En una columna de opinión publicada este mismo lunes en el diario The Wall Street Journal, aseguró que la Corte está "respaldada y dirigida por una poderosa red de organizaciones no gubernamentales de izquierda, globalistas engreídos y gobiernos hostiles del Tercer Mundo unidos por su enemistad hacia Estados Unidos".
"Utilizando todos los recursos a disposición de nuestro gobierno, trabajando codo a codo con cada aliado con quien podamos unir fuerzas, desmantelaremos la CPI, paso a paso, si es necesario", apuntó.