Rodolfo Ayala Sánchez, detalló que el movimiento se originó por el desbloqueo de energía en el sistema de fallas que atraviesa el territorio venezolano. Respecto a la naturaleza del evento, Puntualizó: "Lo que ha pasado en realidad en Venezuela es de que ha ocurrido lo que se llama el fenómeno de un doblete sísmico".
El especialista detalló que el primer sismo de 7.2 funcionó como premonitorio y, en menos de 39 segundos, ocurrió el segundo de 7.5: "Este es un fenómeno que normalmente no es usual (…) por los antecedentes parece ser la primera vez que ocurre en Venezuela".
Deformaciones y desplazamientos de 40 centímetros
Por su parte, la Tecnología satelital de la NASA documentó deformaciones y desplazamientos de hasta 40 centímetros en la superficie de la costa norte venezolana. Ayala especificó que un sismo de magnitud siete "significa que han sido más de prácticamente 1000 veces más grandes" en liberación de energía en comparación con uno de magnitud 5, lo que provocó que «se mueve un gran segmento de las fallas geológicas preexistentes».
El experto recordó que los mapas de amenaza sísmica calculan modelos probabilísticos con periodos de retorno de entre 50, 100 y hasta 250 años, confirmando la imposibilidad de predecir la fecha exacta de estos fenómenos.
Frente a la emergencia, los especialistas señalan como prioridad la respuesta inmediata y el rescate de sobrevivientes atrapados en estructuras colapsadas. Posteriormente, el protocolo exige una auditoría estructural profunda y la actualización del código sísmico nacional.
Ayala enfatizó: "Debemos, sin lugar a dudas, actualizar el código sísmico de Venezuela (…) debemos imaginar inclusive escenarios mucho más complejos como lo que ha sido el doblete sísmico".