En este ostentoso evento de artes marciales mixtas de la UFC, los combatientes, encerrados en un octágono de malla metálica, buscarán someter a sus oponentes mediante golpes, patadas y técnicas de sumisión. En esta ocasión, el luchador hispano-georgiano participó en la cartelera principal de los combates Freedom 250.
Además, se construyó una arena temporal en el ala sur de la Casa Blanca con un valor de 60 millones de dólares para albergar combates
Por su parte, Donald Trump saldrá de la Casa Blanca rodeado por miembros de su gabinete, altos funcionarios de la administración, legisladores republicanos y más de cuatro mil espectadores que vitorearán desde un recinto provisional construido bajo "La Garra", un imponente arco metálico con estética de nave espacial equipado con sistemas de iluminación, sonido y pantallas gigantes. Miles de personas más seguirán la transmisión en vivo a través de pantallas gigantes instaladas en la cercana Elipse.
Ante este poco convencional festejo, el jefe de la UFC, Dana White —quien además es un amigo cercano del mandatario estadounidense—, expresó:
"Este evento es único, un evento increíble. Me encanta".
El presidente de los Estados Unidos ha buscado vincular esta velada —que incluye siete combates y se prolongará hasta pasada la medianoche— con las celebraciones globales que se extenderán durante varios meses con motivo del 250.º aniversario de la firma de la Declaración de Independencia.