Entre vítores de sus seguidores y sin llegar a dar declaraciones, Fujimori llegó al colegio Libertador San Martín, del distrito de San Borja, de la capital Lima, bajo un fuerte resguardo policial, y a su salida saludó a sus simpatizantes desde la ventana superior del automóvil que la trasladaba para agradecerles su apoyo.
Fujimori cumplió con su voto después de haber iniciado el día muy temprano con una reunión con sus delegados que vigilarán el escrutinio en las mesas electorales y posteriormente desayunar en una humilde barriada del extrarradio del capital peruana.
Más temprano invocó a la población para acudir a votar, pues "cada voto cuenta" y remarcó el papel de los observadores electorales de ambos partidos, quienes han acudido a los centros de sufragio "en defensa de la democracia".
Más de 27,3 millones de peruanos están convocados a las urnas para elegir a la opción que obtendrá el derecho de gobernar el país por los próximos cinco años (2026-2031), lo que será el noveno presidente del país en los últimos diez años, tras una década de inestabilidad política por una sucesión de destituciones presidenciales promovidas desde el Parlamento.