En julio de 2023, Alexander Regnault llegó a Estados Unidos junto a su esposa Alba, también venezolana, y su hija Alexandra, nacida en 2021 cuando la pareja se encontraba en Perú. Como otros inmigrantes de Venezuela, el objetivo en EE.UU. era tener una vida mejor. Y por algunos lapsos lo lograron: fueron beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés), consiguieron empleo, número de seguridad social y dieron la bienvenida a su segunda hija en octubre de 2024, quien tiene la nacionalidad estadounidense de nacimiento.
La detención ocurrió en un “operativo dirigido”
Con el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump en enero de 2025, llegaron las complicaciones para la pareja y su familia. Poco a poco, el Gobierno estadounidense acabó con una buena parte del TPS para venezolanos, lo que los dejó vulnerables ante una detención y posible deportación; además, la ofensiva migratoria del Gobierno incrementó los operativos de inmigración como no se había visto antes, lo que disminuyó sus salidas y aumentó sus estados de alerta.
Alexander y su esposa se aseguraban de revisar el exterior de su puerta todos los días en busca de señales de actividad del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) antes de llevar a su hija a la escuela. Alexandra, quien tiene cuatro años de edad pero cumple cinco en julio, se encontraba cursando el preescolar y era apenas su primer año de educación en Estados Unidos.
Sin embargo, fue en las afueras de su casa donde detuvieron a Alexander y Alexandra. Él estaba en su vehículo junto a su hija para llevarla a la escuela.
Se trató de un “operativo dirigido” llevado a cabo en la mañana del viernes 29 de mayo, según un portavoz de ICE. “La familia ingresó ilegalmente a Estados Unidos cerca de Eagle Pass, Texas, en 2023. Recibieron el debido proceso completo y un juez de inmigración ordenó su expulsión de EE.UU. el 28 de junio de 2024”, agregó el portavoz en un comunicado enviado a CNN. Alexander no tenía antecedentes penales, según se pudo constatar al revisar su historial.
Alexander dice que fue rodeado por alrededor de cinco camionetas mientras él se encontraba en su vehículo con su hija Alexandra.
“Me cerraron el paso adelante y atrás. A mí me agarraron esposado, me iban a llevar solo. Entonces yo de los mismos nervios lo que hice fue decirle que me dieran a mi niña porque no me la iban a dejar sola en el carro y me la trajeron”, indica en entrevista con CNN.
En un video visto por CNN, se puede observar a Alexander esposado y a su hija siguiéndolo agarrada de su mano en el momento en que son subidos a una camioneta.
Las autoridades, dice Alexander, sabían prácticamente todo de él: la casa donde vivía, el vehículo que usaba, su nombre e información de su familia.
Un agente llamó a su ventanilla, se identificó y preguntó si él y su hija eran Alexander y Alexandra Regnault. Él confirmó que lo eran y, enseguida, fue esposado. Le preguntaron por su esposa, quien se encontraba en casa junto a la hija menor, pero Alexander dijo que estaba en otro lugar para que no se la llevaran, impulsado también por el miedo a una posible separación familiar.
“ICE no separa a las familias. Se pregunta a los padres si desean ser expulsados junto con sus hijos, o bien ICE coloca a los niños bajo el cuidado de una persona segura designada por el padre o la madre”, aseguró el portavoz de la agencia.
“Papá, vamos a llegar tarde a la escuela”
Alexandra estaba “nerviosa” porque a su papá lo habían esposado y una de sus mayores preocupaciones era la escuela, cuenta Alexander.
Ella me decía: ‘Papá, ya me quiero ir, vamos a llegar tarde a la escuela’. Ella me decía eso a cada momento: ‘Papá, ya me quiero ir, ya no quiero estar aquí’”.