Aunque originalmente se exigían mejoras sociales, ahora la principal exigencia de los manifestantes es la dimisión de Paz, quien asumió el poder recién en noviembre de 2025.
En la víspera, el mandatario descartó la opción de renunciar y, en cambio, anunció cambios en su gabinete. "Tiene que ser un Gobierno de todos los bolivianos y todas las bolivianas. Esa siempre ha sido nuestra voluntad", dijo.
Paz ha denunciado que las protestas tienen un cariz insurreccional y ha recibido el respaldo de la Administración estadounidense. "Que no quepa duda: Estados Unidos apoya plenamente al Gobierno constitucional legítimo de Bolivia", afirmó el miércoles el secretario de Estado, Marco Rubio.
"No permitiremos que criminales y narcotraficantes derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro hemisferio", escribió Rubio en X.