"Se trata de una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba", escribió el mandatario en su cuenta en X.
Agrega que la medida, además, "solo evidencia la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la Revolución Cubana y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo".
El mandatario defendió a su antecesor: "La altura ética y el sentido humanista de su obra, derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el General de Ejército Raúl Castro. Como jefe guerrillero y como estadista, ganó el amor de su pueblo, a lo que se suma el respeto y la admiración de otros líderes de la región y del mundo. Esos valores son su mejor defensa y un escudo moral, frente al ridículo intento de menoscabar su talla de héroe".