Asociaciones civiles celebran los reportes en la prensa estadounidense sobre la futura clausura del sitio en junio por su coste, estimado en más de un millón de dólares diarios, aunque el gobernador de Florida, Ron DeSantis, defendió la semana pasada que la inversión ha permitido procesar y deportar a 22 mil migrantes.
Aún así, decenas de activistas que se reúnen cada semana desde hace 10 meses en una vigilia para pedir por el cierre del lugar lamentan que Alligator Alcatraz sea un símbolo de la "crueldad" contra migrantes, según expresó a EFE María Bilbao, coordinadora de campañas de American Friends Service Committee (SFSC).
Bilbao criticó la falta de transparencia del lugar, pues no hay una cifra oficial de inmigrantes detenidos ni detalles sobre sus condiciones, pese a que una nota del New York Times informó del traslado de los detenidos en junio, mientras que el desmantelamiento del centro ocurriría en las siguientes semanas.