Al menos un manifestante resultó herido durante los enfrentamientos. Los líderes de la protesta, identificados por el Gobierno como sectores afines al expresidente Evo Morales, ratificaron su pedido de renuncia del mandatario y rechazaron el llamado al diálogo realizado por el Ejecutivo durante el fin de semana.
La crisis comenzó hace dos semanas, cuando distintas organizaciones sindicales, vecinales e indígenas exigieron un aumento salarial del 20 % y pidieron la renuncia de Rodrigo Paz, quien asumió el poder el 8 de noviembre pasado tras dos décadas de hegemonía del Movimiento Al Socialismo.
Desde entonces, los bloqueos se extendieron por distintos puntos del país. Solo en la zona de La Paz y El Alto se estiman alrededor de 15 puntos de bloqueo, con impacto directo en la circulación y el abastecimiento.
La situación derivó en problemas para conseguir combustible, alimentos y medicinas en la capital administrativa del país. Durante el fin de semana, las fuerzas de seguridad intentaron despejar algunos cortes, aunque las autoridades dieron marcha atrás para evitar una mayor escalada del conflicto.