El canciller cubano, Bruno Rodríguez, argumentó además en redes sociales que no hay "razón" o "pretexto" para que el Gobierno de EE.UU. considere a Cuba una "amenaza" y persiga atacarla para "cambiar su sistema político o su Gobierno".
"Una agresión militar de EE.UU contra Cuba provocaría una verdadera catástrofe humanitaria, un baño de sangre. Perderían la vida ciudadanos cubanos y estadounidenses, un hecho al que sólo apuestan los políticos que no envían sus hijos y familiares a las guerras", afirmó.
A su juicio, "no existe la menor razón, ni siquiera el menor pretexto para que una superpotencia como EE.UU. agreda militarmente a una pequeña isla que no representa ninguna amenaza, por la pretensión de unos pocos de cambiar su sistema político o su Gobierno".
El canciller ya había apuntado en una entrevista a la cadena de elevisión estadounidense ABC la semana pasada que una intervención militar estadounidense en la isla podría desencadenar un "baño de sangre".
Las declaraciones de Rodríguez se producen un día después de que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dijese que Cuba representa una "amenaza para la seguridad nacional" de su país.
Hegseth alegó ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que la isla ha acogido bases militares y de inteligencia de "adversarios", en referencia a China y Rusia, e incluso acogido buques militares rusos, incluido un submarino de propulsión nuclear.