Lula, alojado en la residencia del embajador brasileño en Estados Unidos, arribó a la Casa Blanca poco después de las 11.10 hora local (15.10 GMT) a bordo de un convoy oficial.
La reunión, la primera que celebran en Washington durante el segundo mandato de Trump, coincide con las críticas de Brasil a Estados Unidos por la guerra en Irán y la presión sobre Cuba, así como con la expulsión recíproca de dos funcionarios.